Creencias limitantes sobre el amor propio y los recursos

Por «creencias» me refiero a la confianza en nuestras habilidades para el logro personal (sin relación con las creencias religiosas). Porque hay una gran diferencia entre la fuerza que se extrae de la religión y la que se extrae del trabajo sobre uno mismo.

Muchas veces buscamos en una autoridad superior la fuerza para realizarnos a nosotros mismos, cuando en realidad debemos extraer esta fuerza en nuestro interior antes de buscarla en otra parte.

En este artículo les quiero contar cuáles han sido mis creencias más limitantes en mi camino personal y cómo he logrado superar estas creencias a través de los años.

¿Qué son creencias limitantes?

Una creencia limitante es una visión de nuestra mente que nos hace creer que no podemos hacer ciertas cosas. Son aquellas creencias que forman el filtro permanente que colorea nuestra percepción de nosotros mismos y del mundo. También se le llama «bloqueo mental».

Se forman a partir de una opinión que nos hemos formado. Una opinión que se ha ido fortaleciendo con el tiempo hasta convertirse en una certeza.

Provienen con mayor frecuencia de nuestra educación o de nuestras experiencias pasadas (especialmente nuestros fracasos).

Soy de una generación en la que desde muy pequeños nos enseñaron a pensar que debíamos ser competitivos, que teníamos que sacar las mejores notas, ir a la mejor universidad, lograr los mejores trabajos, ser siempre el mejor en todo.

Esto me ayudo a lograr éxitos profesionales, pero los personales, los he tenido que trabajar mucho.

Tener fé en uno mismo no es fácil. Tienes que luchar constantemente contra tus diálogos internos, silenciar la vocecita que desanima a favor de la que dice: «puedes, y lo harás». Esta pequeña voz negativa es una creencia limitante.

Todos tenemos creencias limitantes

A menudo sin siquiera darnos cuenta.

¿Cómo nacen las creencias limitantes?

Las creencias limitantes se construyen principalmente a través de la herencia y la experiencia.

Están las que nos fueron transmitidas y se formaron en la niñez, de acuerdo con la educación recibida, el entorno y la cultura en la que crecimos, lo tácito.

Las creencias limitantes también se forman a partir de generalizaciones que extraemos de nuestras experiencias, nuestros fracasos y nuestros encuentros.

Un poco de historia

No me faltó nada en mi hogar, vengo de una familia numerosa, tuve lo que necesitaba y más, aunque mi padre ganaba muy bien en su época, a veces se quedaba en saldo negativo, estas cosas te van condicionando a la limitación del dinero, aunque no lo veas en esos momentos.

Nací en un país en el que el éxito se medía por la riqueza material, un país rentista, donde sobraban todos los recursos naturales renovables y no renovables, la abundancia nos sobraba por todas partes, sin embargo también habían muchísimas carencias de todo tipo.

No fue sino muchos años después, cuando sentí muchos vacíos internos, muchos tropiezos en mi vida adulta, que empecé a trabajar mis miedos, mis creencias limitantes, mi autoestima, y los valores que sentía me faltaban, los del amor propio y la abundancia de los recursos.

Son los pensamientos y acciones de quienes nos rodean y del entorno natural que traemos en nuestras vivencias, los que nos condicionan y nos mantienen en unas creencias limitantes que debemos cuestionar y trabajar.

Siendo adulta, me encontré con mis pensamientos de escasez frente a frente, mis finanzas se quedaban en rojo casi siempre, mis amores un desastre, ya tenía un divorcio encima a los 28 años, tenía etapas de rebeldía tardía y zas me di cuenta de qué yo era la única responsable de todo lo que me pasaba. Entonces comencé a trabajar mi prosperidad y abundancia.

Esto me costó muchos años, empecé a leer muchos libros de autoayuda que aunque ya los leía desde muy jovencita, no les daba el valor que tenían porque no podía verlo en ese momento.

Mi camino personal

Hice afirmaciones, visualizaciones, vision board, mapas de los deseos, trabajé mucho en mi interior, me cuestioné y sobre todo me responsabilicé de todo lo que me pasaba, empecé a leer a Carlos Fraga, Deepak Chopra, a mi adorada Louise Hay, que me inspiró para estos artículos El poder creativo y la autosanación y Las afirmaciones positivas, transforman tu vida!, Daniel Goleman, Leo Buscaglia, Wayne Dyer, Napoleon Hill, y a muchos otros más, fuí a charlas, conferencias, seminarios, talleres, mi búsqueda ha sido intensa y hoy por hoy me siento plena y feliz, sigo soñando y despertando y trabajando en mí.

Mi vida cambió al encontrar mi propósito de vida

Ahora entiendo que debía pasar por todo eso, para encontrar eso que llaman propósito de vida, misión, meta, objetivo, como lo queramos llamar, lo que te da felicidad, lo que te hace levantar de la cama cada día con entusiasmo, el ikigai “tener una razón por la que vivir”, como dicen los japoneses.

¿Cómo luchar contra tus creencias limitantes?

Nuestros pensamientos, nuestras creencias tienen tanto poder para construirnos como para destruirnos. La buena noticia es que puedes influir positivamente en ellos para construir una vida mejor.

Cambiaron mis finanzas, mis relaciones, encontré al amor de mi vida, tal cual lo visualicé, tal cual lo afirmé y sobretodo lo agradezco todos los días de mi vida.

Por eso sé que funcionan estos 4 pasos que te explico aquí Diario de la Prosperidad, el milagro de la intención, lograr trabajar para hacer lo que amo, es algo que supera mis mayores sueños.

Aclaro, que esto debes trabajarlo día a día, debes saber muy bien lo que quieres, debes buscar dentro de ti, nadie más podrá hacerlo, es tu responsabilidad «el que tu vida funcione», de nadie más, no hay otro culpable.

Con Amor, Ely.

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